Le preguntamos a un promotor del Sí en el plebiscito y a uno del No, qué pasaría en términos económicos si gana la opción contraria a la que ellos apoyan.
Pese a que desde un punto de vista político y social el plebiscito del 2 de octubre es un hecho de gran relevancia, en los mercados financieros parece no ser igual de trascendente.
Al menos esa es la opinión de los analistas locales, quienes consideran que el mercado colombiano de acciones y de renta fija es ajeno a este tipo de noticias, pues para los operadores es más importante lo que suceda con el petróleo y las decisiones de la FED.
“Lo que pasa es que al impacto del proceso de paz le creen más afuera de las fronteras que acá adentro, y la prueba está en la reducción que ha tenido el llamado riesgo país”, dice Orlando Santiago, de la firma Fénix Valor. Basa su argumento en que el Embi –el indicador con el que se mide el riesgo país– está alrededor de 226 puntos, su nivel más bajo de este año. En febrero alcanzó a estar en 371. Otra opinión tiene Juan David Ballén, de Casa de Bolsa, quien dice que el riesgo país está bajando en todas partes y no solo en Colombia, esto porque en general los inversionistas tienen menos aversión al riesgo.
Al Sí y al No
Le preguntamos a un promotor del Sí en el referendo y a uno del No, qué pasaría en términos económicos si gana la opción contraria a la que ellos apoyan.
Mario Alejandro Valencia
Director de Cedetrabajo y vocero de la Red por la Justicia Tributaria
Si gana el NO, en materia económica es difícil imaginar una situación peor a la actual. El grado de inversión está en riesgo por el alto endeudamiento. Sin embargo, el Gobierno ha preferido atacar el crecimiento para ahogar el consumo y, por esta vía, reducir el déficit en cuenta corriente. La reforma tributaria no se hará por el proceso de paz, sino porque las finanzas del Estado se agotaron. El Presidente y el ministro Cárdenas han sido claros en cuanto a que, con o sin plebiscito, se hará la reforma y esta, por lo que se sabe, va a aumentar el IVA, el impuesto a la gasolina y al consumo; es decir, va a meterle más la mano al bolsillo de los ciudadanos para seguir alimentando un manejo irresponsable de la economía.
Alberto Bernal
Estratega en Jefe de XP Securities
De ganar el SÍ, Colombia será igual al día anterior a la votación. Esto porque el “dividendo de la paz” no existe más, ya se cobró cuando Álvaro Uribe tomó las riendas del país y lo salvó de ser un Estado fallido. En el corto plazo, la victoria del SÍ le dará más poder político a la Unidad Nacional, lo que subirá la capacidad del Gobierno para ponerle IVA a la canasta familiar. Esto probablemente ayudará a que no le bajen la calificación al país y, por lo tanto, será positivo para el precio del dólar y para los bonos de deuda del Gobierno. Mirando a más largo plazo, sin embargo, está por verse si el proceso de La Habana será bueno para la economía. Si acaba en una constituyente que, por ejemplo, expulsa a los extranjeros del sector minero-energético, Colombia terminará igual a Ecuador.




