Confirmadas las dos empresas que seguirán en la puja por la compra de Isagén y con el aval del Consejo de Estado para la enajenación del 57,6 por ciento de la empresa de energía, está todo listo para el inicio del proceso de subasta que arranca este 13 de enero. ¿Qué viene ahora?
El que fuera el negocio más importante para el país en el 2015, lo es ahora en el 2016.
El año pasado, el Gobierno anunció que la venta de Isagén era un hecho y que la subasta se realizaría en mayo de 2015.
No obstante, a pocos días de que iniciara el proceso de venta, este tuvo que ser suspendido por una demanda que impedía la enajenación.
Fue hasta septiembre que el Consejo de Estado le dio luz verde a la venta, que, según el cronograma del Gobierno, se realizará este 13 de enero si nada extraordinario ocurre.
Pero, ¿qué viene ahora?, ¿es posible que la venta se vuelva a truncar?, ¿cómo cambiaron las condiciones con relación a las del 2015?, ¿quiénes son los candidatos?
Así está el panorama a una semana de que inicie la subasta.
OBSTÁCULOS LEGALES
Tras conocerse la noticia de la aprobación de la canadiense Brookfield Asset Management y la chilena Colbun en el proceso de venta, la ONG Red por la Justicia Tributaria dijo que persisten varios de los obstáculos que han frenado hasta el momento la venta del 57,6 % de las acciones que el Estado tiene en la eléctrica Isagén.
Este grupo de académicos, que ya presentó el pasado noviembre una demanda en contra de la venta de la generadora, avisó en un comunicado de que hay procesos para frenar la subasta que “no están concluidos”, por lo que criticó la inminente puja.
“Con un procedimiento mal diseñado e inconstitucional, sin haber esperado los fallos de los tribunales, en contravía de la conveniencia nacional desde el punto de vista de la soberanía energética y despojándose de una de las más rentables empresas del país, el Gobierno insiste en la venta”, subrayó la ONG.
El conglomerado destacó que por el momento hay, además de su demanda, otro proceso puesto en marcha por senadores de diferentes partidos inconformes con la venta de la compañía con cuyos recursos el Gobierno pretende financiar obras de infraestructura.
Entre ellos, al menos 40 firmaron una carta que se envió a las justas directivas de las dos empresas que participarán en la subasta, la canadiense Brookfield Asset Management y la chilena Colbun, en la que alertan “sobre los riesgos de la compra cuando están de por medio varios procesos judiciales y la opinión pública no es favorable a la misma”.
Ante el anuncio de la subasta por parte del Gobierno, realizado según la RJTC “aprovechando el aletargamiento de la opinión pública y la vacancia judicial” de la Navidad, el grupo manifestó de nuevo su rechazo a ese “despropósito”.
EL PRECIO YA NO ES EL MISMO
Antes de que terminara el 2015, el Ministerio de Hacienda, revaluó las condiciones económicas actuales y fijó un nuevo valor por acción.
Según MinHacienda, la participación del Estado en Isagén se ha incrementado recientemente y alcanza los 6,4 billones de pesos (unos 2.000 millones de dólares).
Para la subasta del día 13 el Consejo de Ministros colombiano aprobó un precio mínimo por acción de 4.130 pesos (unos 1,23 dólares) para su venta, lo que incrementa un 21,5 % el precio mínimo anterior acordado en mayo pasado.
Isagen tiene seis centrales eléctricas que suman 2.212 megavatios de potencia, de los que 1.912 megavatios corresponden a hidroeléctricas.
LA PLATA IRÁ A LAS OBRAS 4G
Con el ajuste en el precio de la acción, el Ejecutivo espera captar ya no 5,3 billones de pesos sino unos 6,4 billones de pesos. Estos recursos estarían destinados a la construcción de obras de infraestructura 4G.
Sin embargo, la empresa que quiera hacerse a la mayoría de las acciones de Isagén deberá tener al menos 9,7 billones de pesos para poder concluir la transacción. Esto porque, según el reglamento de la venta, la nueva dueña de la firma tendrá que hacer una oferta a los accionistas minoritarios por sus acciones.
No obstante, el reglamento de la venta solo considera accionistas minoritarios a los que tengan una participación inferior al 3 por ciento en Isagén, por lo que el que gane la puja no estará obligado a hacer una oferta a Empresas Públicas de Medellín (EPM) por sus acciones al precio final de la oferta.
ELLOS SON LOS CANDIDATOS
Para la subasta solamente dos firmas presentaron garantías, por lo que seguirán en el camino para hacerse con las acciones que hoy le pertenecen al Estado.
Se trata de BRE Colombia Investments L.P., del fondo de inversión canadiense Brookfield Asset Management, que gestiona más de 225.000 millones de dólares en activos., la cual está dedicada a los fondos de inversión de capital privado y a la gestión de activos, enfocada a los sectores de energía e infraestructura.
La otra es el Consorcio del Pacífico, de la empresa de energía chilena Colbún, que cuenta con una capacidad de generación instalada de 3.278 megavatios.
Colbún, que en la actualidad no tiene actividades en el sector eléctrico colombiano, opera en su país 15 centrales hidroeléctricas, 7 plantas térmicas, 817 kilómetros de redes de transmisión y 17 subestaciones.
Por su parte, la compañía francesa Engie (antes GDF Suez), la tercera precalificada en este proceso de venta, se quedó en el camino, a menos de 10 días de que se realice la subasta, al no presentar la garantía de seriedad de la oferta. Se desconocen aún las razones de esa decisión.
ASÍ SERÁ LA SUBASTA
El 13 de enero próximo, las dos empresas seleccionadas deberán hacer la presentación de los sobres con las ofertas económicas, entre las 8 y las 9 de la mañana.
“Transcurrido dicho plazo no se autorizará la entrada de inversionistas precalificados, ni de ninguna otra persona a la sala de subasta”, indica un aviso del Ministerio de Hacienda del año pasado.
La mejor oferta será la que se obtenga el porcentaje que le corresponde al Gobierno en este momento.




