Abrió la Bolsa de Valores y se espera la propuesta de firma canadiense por 6,5 billones de pesos.
En medio de la fuerte polémica desatada por la conveniencia de la venta de la generadora Isagén, la Nación subastará este miércoles la participación del 57,6 por ciento que tiene en dicha compañía.
A escasas horas de que se produzca esa venta, las posiciones de quienes ven conveniente y necesaria la privatización y las de quienes se oponen a esta se radicalizaron más.
El desistimiento de la chilena Colbún de pujar por la generadora colombiana, con el argumento de un elevado precio, tal como se lo hicieron saber a las autoridades de su país el lunes pasado, atizó aún más las discusiones en torno a la venta de la generadora en estas condiciones, con solo un interesado.
Y es que con la salida de Colbún, el camino está allanado para que el fondo de inversiones canadiense Brookfield haga una única apuesta por ese 57,6 por ciento de Isagén, por el que el Gobierno espera no menos de 6,5 billones de pesos.
En este último frente, en cual tiene una experiencia de unos 100 años, cuenta con cerca de 7.300 unidades eléctricas a nivel global. Brasil y Colombia son sus cartas en Latinoamérica.
En el primero tiene unas 40 hidroeléctricas de menor tamaño que le dan una capacidad de 1.200 MW, mientras que al país entró con la adquisición de la Empresa de Energía de Boyacá hace más de cinco años.
El ministro de Hacienda, Mauricio Cárdenas, insistió en que el proceso se llevará a cabo así sea con un solo oferente y en las condiciones en que está prevista la subasta de hoy.
Así mismo, Cárdenas le respondió este martes al procurador Alejandro Ordóñez, quien le había enviado una carta al presidente Santos en la que decía que la venta no era un buen negocio y habría un detrimento.
El jefe del Ministerio Público también advirtió, citando el boletín macrofiscal de la Contraloría, que la venta de la electrificadora “generará presiones sobre las finanzas públicas, pues la Nación dejará de recibir el monto de dividendos para la financiación del gasto público”, y agregó que la pérdida de esos ingresos significaría el cobro de más impuestos.
Sobre todo esto, Cárdenas señaló que “la metodología correcta para establecer el valor de la compañía no es la de fijar un precio en dólares”, sino que se deben manejar los flujos de la empresa en pesos. También le dijo a Ordóñez que se asesoraron con firmas especializadas para fijar el valor mínimo de la subasta.
Sobre el tema de la presión sobre las finanzas públicas, el Ministro afirmó que “el monto del promedio anual de los dividendos pagados por Isagén a la Nación en los últimos 5 años ha sido de 145.000 millones de pesos, lo que representa menos del 0,07 % de los ingresos de la Nación”.
De igual forma, Cárdenas le envió una comunicación al Contralor General de la República, en la que responde a las preocupaciones frente a que haya un solo oferente para el proceso. El jefe de esa cartera señaló en la carta que ya ha habido otras tres subastas de empresas donde solo un oferente ha participado: Cerrejón Zona Norte (año 2000), Central Hidroeléctrica de Caldas (2002) y Empresa de Energía de Cundinamarca (2009).
Este martes también salieron otros funcionarios del Gobierno a defender la venta. La ministra de Transporte, Natalia Abello, y el director de la Agencia Nacional de Infraestructura (ANI), Luis Fernando Andrade, insistieron en la importancia de contar con esos recursos para financiar las obras que requiere el país.
“La Financiera de Desarrollo Nacional (FDN) también es patrimonio del país y, si se vende Isagén, las generadoras se quedan en el país y continuarán invirtiendo. Al vender esos activos tenemos las dos cosas, la infraestructura eléctrica en manos privadas y los recursos para mantener a la FDN; también, una institución del Estado que financiará los nuevos proyectos”, respondió Andrade a quienes critican el proceso.
A su vez, la ministra Abello señaló que “seguir impulsando la economía a través de la construcción de la infraestructura es una política acertada en épocas de restricción financiera”.
En otra esquina, los opositores, que convocaron a un plantón en inmediaciones de la Bolsa de Valores de Colombia (BVC), donde se llevará acabo la subasta de Isagén desde las 7 de la mañana, han acudido a instancias jurídicas para que, vía medidas cautelares, se frene la venta.
José Roberto Acosta, profesor de Economía y de Derecho Financiero y Bursátil del Cesa, explica que a la luz del Decreto 1082 de finales del 2015 no habría inconveniente con un solo proponente. Pero advierte que, “para el caso particular de Isagén, el reglamento habla de puja y de proponentes en plural. Además, acá la definición de precio terminaría siendo unilateral y subjetiva de la banca de inversión del Gobierno, y no una decisión de libre mercado, como se espera”, precisó.
Acosta dice que el director de Justicia Tributaria, Mario Valencia, presentó una demanda de nulidad ante la sección primera del Consejo de Estado, argumentando que la venta viola el artículo 4 de la Ley 226, que obliga a que los recursos de la venta de activos, como Isagén, vaya al presupuesto de la Nación, pero el Gobierno insiste en que van a la FDN.
Intensos movimientos políticos en víspera de subasta de generadora
Hasta última hora de este martes, los partidos políticos se movieron a favor y en contra de la venta de Isagén.
El partido del vicepresidente Germán Vargas Lleras, Cambio Radical, se puso a la cabeza de la defensa de la subasta y resaltó que la decisión de vender la electrificadora es “acertada” y se da en un “momento oportuno” para el país.
“Los cerca de 6,3 billones de pesos que se obtendrán con la venta de Isagén no se destinarán a gasto corriente del Gobierno. El propósito es capitalizar la Financiera de Desarrollo Nacional (FDN), un banco de desarrollo nacional con reglas de funcionamiento corporativo y con socios de capital privado, lo que asegura un manejo profesional y serio”, sostuvo el partido mediante un comunicado.
El recurso de Navarro
Los opositores de la negociación también movieron sus fichas hasta último momento. El senador de Alianza Verde Antonio Navarro llevó personalmente a la sección cuarta del Consejo de Estado un recurso extraordinario que pretendía frenar la venta, el cual fue negado por este tribunal apenas unas horas después.
EL TIEMPO habló con el congresista luego de presentar el recurso y, aunque se notaba convencido todavía de su argumentación, no aguardaba mayor esperanza sobre el éxito del memorial.
Según Navarro, como había un hecho “sobreviviente” en el sentido de que la subasta solo tenía “un proponente”, “por definición dejaba de ser subasta”.
Otro hecho que fracasó para impedir la negociación fue la cumbre de los senadores liberales que habían manifestado públicamente sus reparos contra la venta de la generadora de energía.
Esta postura llevó a que otro miembro de la coalición, el copresidente de ‘la U’ Roy Barreras, criticara a los liberales, de quienes dijo que “les gusta la leche pero no la vaca”.
EL TIEMPO supo que a la convocatoria de 17 legisladores solamente asistieron Horacio Serpa (codirector), Luis Fernando Velasco (presidente del Congreso) y las senadoras Viviane Morales y Sofía Gaviria, sin que se llegara a tomar ninguna decisión, por la escasa asistencia.
Los conservadores, que respaldan al ministro de Hacienda, Mauricio Cárdenas, defensor de la venta, fueron cautelosos.
Sofía Gaviria, opositora de la subasta, afirmó este martes que, desde mediados del año pasado, congresistas “de cinco partidos políticos” le enviaron al ministro Cárdenas “22 alternativas para la consecución de recursos que financien las vías 4G, sin que hasta el momento él nos haya respondido nada”.
“No sé qué haremos, pero algo nos tendremos que idear para mantener nuestra protesta por esa venta”, dijo Gaviria.
“Tomado de El Tiempo, Colombia”



