Red por la Justicia Tributaria solicita pertenecer a Comisión Especial Tributaria
La Red por la Justicia Tributaria solicitó mediante carta abierta este 12 de febrero de 2015, pertenecer a la Comisión de Expertos Ad-honorem para estudiar el régimen tributario especial y los beneficios tributarios (según lo establecido en el artículo 44 de la Ley 1739), los cuales según la Red, ascienden a 9,2 billones de pesos anuales. Esta solicitud se hizo para realizar análisis sobre la estructura tributaria del país, vigilar los aportes que las grandes empresas nacionales y extranjeras realizan a la economía y exigir transparencia en la información tributaria de las mismas.
Presupuesto para movilidad social del PND disminuyó más de $70 billones
El proyecto de ley del Plan Nacional de Desarrollo (PND) presentado ante el Congreso, disminuyó el presupuesto para movilidad social y competitividad e infraestructura; mientras aumentó el de seguridad, justicia y democracia, construcción del campo y buen gobierno. A mitad de noviembre del año pasado, el Gobierno presentó las bases del Plan Nacional de Desarrollo 2014 – 2018 que contemplaba un presupuesto de más de 790 billones de pesos. Allí se incluían $380,7 billones para movilidad social; la cual incluye factores como calidad en la educación, trabajo digno y salud, pero en el Proyecto de ley radicado ante el Congreso el pasado viernes 6 de febrero, la cifra se redujo a 310,4 billones de pesos, situación que no contribuye a construir un país con equidad y educación. El segundo pilar que fue sacrificado fue la competitividad e infraestructura con un recorte de 53,8 billones de pesos lo que demuestra el desinterés del gobierno en los sectores productivos, cada vez más arruinados por las importaciones masivas e innecesarias.
No culpen al petróleo, culpen al gobierno
Durante años, expertos advirtieron que convertir a Colombia en un país minero-energético nos expondría a los vaivenes globales, como está ocurriendo. En la última década, los sectores productivos crecieron en promedio al 2,4 %, dos veces menos que la economía total. Más lesivo es que actividades caracterizadas por su escaso o nulo aporte al desarrollo, fueran las impulsoras del crecimiento. El sector financiero y el comercio crecieron 5,0 % en promedio anual, la minería al 6,3 % y la construcción al 7,8 %. Cuando un país se sostiene de sectores controlados por grandes banqueros, revendedores e industrias extractivas foráneas, es evidente que la riqueza que se produce no sirve para mejorar la calidad de vida de sus habitantes, sino, por el contrario, para profundizar la desigualdad. Indigna también que mientras los competidores comerciales del país se benefician del petróleo barato, los colombianos sigan pagando gasolina cara por cuenta de una fórmula inconstitucional que impide que los precios bajen o suban más de 3 % por mes. Para completar el fraude, el presidente Santos metió un mico en la pasada reforma tributaria para revivir el Fondo de Estabilización de los Precios de los Combustibles, el cual ya había sido declarado ilegal por sentencia de la Corte Constitucional, sumando un hueco por $4,5 billones a las maltrechas finanzas de la nación. Vale la pena preguntarse de quién es la culpa de esta situación: ¿del petróleo o del gobierno?
Ante la baja de los precios del petróleo, el ministro de Hacienda omite que el hueco presupuestal de $12,5 billones ya existía cuando el barril de petróleo WTI cotizaba en los US$100, recién elegido nuevamente el presidente Santos, por ello no cabe decir que el nuevo hueco de $9 billones está cubierto, como también es falso afirmar que el dolor fiscal sólo se verá en el año 2016, pues ya este año los despidos en empresas petroleras y sus contratistas auguran una masacre laboral. El optimismo de la estrategia gubernamental en un año de elecciones regionales, ocultando el deterioro de las regalías. Es la estrategia de mantener las mayorías políticas a partir de prebendas económicas y burocráticas, y no cohesionándolas a partir de un ideal político. Una estrategia insostenible, como el nuevo Plan de Desarrollo, que pareciera ignorar en sus supuestos los acá descritos y ser sólo un sartal de promesas difíciles de cumplir.
Aumentan impuestos sobre los colombianos
Los impuestos que se cobran directamente sobre la riqueza, como la Renta y el CREE, crecieron al 6%, mientras que impuestos regresivos como el IVA, el del consumo y a los combustibles lo hicieron al 12,5%. Esta situación profundiza la desigualdad en la estructura tributaria, afectando directamente a trabajadores y clases medias. Según Mario Alejandro Valencia “no es lo mismo para un magnate pagar un IVA de un 16% que para una persona que se gana un salario mínimo”. Además, destacó que en la pasada reforma tributaria “no se quiso debatir el impuesto a los dividendos, que se ha pedido desde diferentes sectores”.
Escándalo ‘Swiss Leaks’: Falla en el sistema
A pesar de contar con un Tratado de Libre Comercio y con un acuerdo para evitar la doble tributación desde 2012 con Suiza, el dinero colombiano se sigue fugando hacia ese país. Realidad de ello está en el escándalo recientemente publicado por el Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación (ICIJ, por sus siglas en inglés), en el banco HSBC. Cabría preguntarse por qué si Colombia cuenta con un acuerdo de tributación con este país hay más de US$ 276,4 millones guardados únicamente en un banco evadiendo y eludiendo impuestos. Esto es la clara demostración de que, a pesar de contar con tratados de intercambio de información y acuerdos de doble imposición, estos no han funcionado y no han arrojado resultados en contra de la evasión fiscal.








