La propuesta de Reforma Tributaria que piensa presentar el presidente Juan Manuel Santos es bastante regresiva y complementa la del primer periodo de Gobierno.
Por: Israel Silva Guarnizo
Hoy la mayoría de los colombianos deben empezar a declarar renta y muy seguramente a pagar el impuesto gracias a la disminución de la base gravable donde se encuentra la mayoría de la clase media y pueblo trabajador. En Colombia desde que impera el modelo neoliberal nos están diciendo que el mercado es regulador hasta de la economía y debido a eso están poniendo a ricos y pobres en un mismo nivel para que sea el mercado el que equipare las diferencias.
El presidente Santos ahora pretende poner al ministro de Hacienda, Mauricio Cárdenas Santamaría como el prohombre que sabe manejar y llevar las finanzas públicas a un buen recaudo y lo vienen impulsando como el técnico que también puede combinar con la política el gusto por el poder. Los seguidores y defensores de Cárdenas Santamaría lo tienen como el más respetado por el manejo macroeconómico. Sus planteamientos son convincentes y dejan la esperanza que sus propuestas van a significar un cambio profundo en la economía del Estado. Pero la verdad es que no. En este país los ricos o clase alta pagan menos impuestos y los pobres y trabajadores pagan más impuestos proporcionalmente. Es por esta razón que tenemos los primeros lugares entre los de mayor inequidad en América Latina.
En Colombia todas las reformas han estado dirigidas a ampliar el recaudo de los impuestos y no a cobrar y evitar la evasión de las grandes empresas nacionales y transnacionales, por eso renunció Juan Ricardo Ortega víctima de las mafias. El IVA que es un impuesto indirecto lo asumen todos sin distingo de clase social y además fácil de recaudar, aunque según el Banco Mundial su evasión está entre el 35% y 40% con cerca de $10 billones. La evasión del impuesto de renta es del 50%, aproximadamente $23 billones, de ahí que se disminuyó la base gravable hacia los que ganan menos buscando nuevos aportantes; pero no a controlar la evasión. El sector financiero, las multinacionales y la minería cada vez tienden a pagar menos tributos debido a los cambios producidos por el Gobierno, con el cuento que si pagan menos impuestos ellos generan mayores puestos de trabajo. Lo que no dicen es el tipo de trabajo precario e indigno que forjan violando todas las normas laborales sin que el Estado ejerza control.
Al sector solidario le preocupa y estará alerta porque la campaña deleznable y amenazante con que el anterior director de la Dian y ahora el “súper ministro” de Hacienda y Crédito Público arremetieron contra las entidades sin ánimo de lucro, entre las que se encuentran las cooperativas, fondos de empleados y asociaciones mutuales. Su naturaleza y característica las hace merecedoras del régimen especial, porque sus excedentes se retornan en beneficios sociales a sus asociados, mientras que las empresas comerciales o de capital reparten sus utilidades entre los socios. Esta posición es una clara demostración que al Gobierno no le interesa que las micro, pequeñas y medianas empresas sean sostenibles.
Tomado de: Diario del Huila – Colombia



