El Tiempo. El inversionista que gane se ahorraría más de US$ 500 millones.
En agosto del 2014, cuando el Gobierno decidió aplazar la venta de su participación en la generadora de energía Isagén, del 57,66 por ciento, pese a que se habían clasificado cuatro oferentes, las condiciones no eran las mejores, pues había dudas sobre el llenado del embalse de Hidrosogamoso, lo que llevó a que los interesados pidieran aplazar la fecha de la subasta. (Lea: Precio base para venta de Isagén sería $ 5,2 billones)
Antes de esto, en la fase dirigida al sector solidario hubo un bajo apetito, pues solo se adjudicó el 0,09 por ciento del total ofrecido, debido a que algunos inversionistas, como los fondos de pensiones, creían que la compañía era cara frente a sus similares de la región.
Sin embargo, hoy, con Hidrosogamoso generando, se puede prever el flujo de caja de la compañía. Además, la fuerte devaluación que experimenta el peso hace que ahora el negocio se vea atractivo, pues quien resulte ganador en la puja tendría que conseguir menos dólares para acceder a la tercera empresa de generación eléctrica del país, que el año pasado abasteció el 17 por ciento de la demanda total de energía, con 10.609 gigavatios por hora.
Lo anterior, teniendo en cuenta que el 22 de agosto del 2013, fecha prevista inicialmente para la subasta, el dólar se cotizaba a 1.919,84 pesos, con lo cual los cinco billones de pesos de precio inicial para la subasta equivalían a un poco más de 2.600 millones de dólares.
Pero hoy, con una tasa representativa de 2.566 pesos por dólar,los 5,2 billones de precio base (incluyendo los ajustes por inflación) representan unos 2.025 millones de dólares.
Es decir que si la compañía de generación se vendiera a este precio, el ganador no tendría que sacar de su chequera unos 578 millones de dólares, toda vez que por el efecto de la devaluación tendría un descuento del 22 por ciento frente a que lo hubiera pagado hace un poco más de 6 meses, sobre la base de que se hubiera vendido en 5 billones de pesos.
Según Ómar Escorcia, analista de la comisionista Asesores en Valores, valió la pena la espera para el que va a comprar, pues, además del efecto cambiario, con Hidrosogamoso operando hay un mayor grado de certidumbre sobre el flujo de dinero, que puede generar mejores expectativas en materia de dividendos futuros por recibir.
Además, Isagén opera en un marco de precios regulados, por lo que no se prevé una volatilidad muy alta en el negocio por una desaceleración económica que le pueda pegar duro a compañía, a no ser que haya una contracción muy significativa que afecte la demanda de energía. “Sin Hidrosogamoso operando, el precio base estaba un poco alto, pero, frente a negocios que se hicieron en Chile, hoy los múltiplos están muy parecidos”, subrayó Escorcia.
Acción reacciona
Luego del anuncio de la reactivación del proceso de venta y de que el Gobierno reveló que desde enero volvió a abrir el cuarto de datos para que otros interesados puedan participar, el valor de la acción de Isagén salió de una especie de letargo en el que estaba y ya se cotiza otra vez por encima de los 3.000 pesos.
Entre el martes y el miércoles, el valor del título de la generadora subió más de 6 por ciento, ya que ayer cerró en 3.100 pesos, nivel que todavía está por debajo del precio base de venta por acción, fijado en 3.178 pesos.
El miércoles mismo, la Empresa de Energía de Bogotá dijo que no participará en la subasta pues las condiciones que le impuso la Superintendencia de Industria la obligarían a salir de otros activos que considera estratégicos.
Tomado de El Tiempo, Colombia




