Puede que Chipre abandone -a la fuerza- la lista de los paraísos fiscales, pero su negocio no se pierde, ya hay otros ‘refugios’ que quieren hacerse con la suculenta parte del pastel chipriota y están ofreciendo sus servicios. Pese al estricto control establecido sobre los capitales, parte del dinero depositado en los bancos chipriotas se ha evaporado.
Las llamadas y los mails se suceden para ver qué van a hacer los adinerados que tenían su dinero a salvo y sin pagar impuestos en Chipre. ‘Novios’ no le van a faltar a ese dinero. Otros paraísos fiscales ya están desplegando sus encantos para atraerles, como señala The New York Times que ha tenido acceso a algunos de esos correos.
Entre ellos Malta, que ya se ofrece como el recambio natural de Chipre por sus bajos impuestos y “flexible pero robusto” régimen de servicios financieros. El diario americano asegura que también están llegando ofertas desde Suiza, Luxemburgo o las islas Caimán, así como Dubai o Singapur.
Incluso la parte norte de la isla, la turcochipriota, que al estar bajo mandato de Turquía no pertenece a la UE, también está ofreciendo sus bancos como una alternativa estable a los de la zona grecochipriota.
Esta pequeña isla dividida en dos partes, donde hace falta el pasaporte para cruzar la calle que separa a las dos comunidades, tiene apenas 860.000 habitantes pero el número de empresas registradas asciende a 320.000. La mayoría son ficticias creadas por compañías extranjeras y millonarios para evitar los impuestos.
En estos momentos, existe un fuerte blindaje en Chipre para evitar la fuga masiva de capitales. Los ciudadanos sólo pueden sacar 1.000 euros al día del país bajo un estricto control. En las últimas semanas, al menos tres personas han intentando huir de la isla con más de 200.000 euros en efectivo, según fuentes citadas por Financial Times.
La Policía ha redoblado los controles en el puerto de Limassol. Pero también se está agudizando el ingenio. Un hombre de negocios ruso aseguró que le habían ofrecido ‘salvar’ un millón de euros del Laiki Bank -donde los depósitos han sido fuertemente gravados- al Hellenic Bank, más saneado, a cambio de una comisión por supuesto.
Pero en Bruselas, temen que pese a los controles, parte del dinero haya huido. Parte, antes de que estallase la crisis. De hecho, el 18% de los depósitos en los bancos chipriotas de nacionales y otros ciudadanos de la zona euro fueron retirados en febrero, según el Banco Central de Chipre. Pero también existe la sospecha de que gran parte de esas sumas se evaporasen justo antes de que se firmase el acuerdo el 16 de mayo.
Ese dinero huido es por el que estarían peleando ahora otros paraísos fiscales. Mientras, los chipriotas, con un 15% de paro, temen que el declive de su industria financiera incremente considerablemente esta tasa y les hunda en una crisis sin fin.



