En el proceso que busca los responsables de los sobrecostos en la ampliación de la Refinería de Cartagena (Reficar); CB&I y sus filiales tuvieron un papel protagónico al ser las empresas encargadas de la construcción de la expansión de la refinería, tras la salida de Glencore del proyecto.
Todo inició en 2007, cuando tras la salida de Glencore la construcción de la refinería queda en manos de Chicago, Brigde and Iron (CB&I) por medio de un contrato EPC, que incluía la ingeniería, suministro y construcción del proyecto.
Así las cosas, en agosto del mismo año, la firma CB&I Américas Limited se vinculó para realizar la consultoría para soportar el desarrollo de las mejoras de configuración de la ampliación y modernización de la refinería.
Imagen: La República
Casi tres meses después, (6 de noviembre de 2007), las partes suscribieron un contrato EPC en el que se incluía la participación de su filial en el país, CBI Colombia, que sería la encargada de realizar servicios específicos, es decir, trabajos de preparación y adecuación del terreno donde se realizó el proyecto.
En 2010, Reficar decidió modificar la forma de contratación y pago del contrato EPC por uno de costos reembolsables con la corporación CB&I UK Limited en modalidad “off shore” y con CBI Colombia en modalidad “on shore”, “para ejecutar el diseño, ingeniería, procura, construcción e instalación”.
En este proceso en el que la filial en Colombia hoy demuestra que cuenta con $1.200 millones en ingresos y que según los estados financieros de su casa matriz el proyecto representó 17% de los ingresos de la compañía en 2012 (US$915 millones) vale advertir las sospechas que rodean al grupo empresarial por los sobrecostos y que implicó que Reficar tuviera una ampliación de más US$8.000 millones.
Para Eduardo Vásquez González, abogado de Estrategia & Protección Legal, llama la atención la gran cantidad de contratos que se suscribieron para mantener la ejecución de la obra.
Así como que por la clase de contrato que se suscribió (EPC) la responsabilidad de sobrecostos, si los hubiese, es compartida por el contratante, en este caso Reficar y el contratado , CB&I, por medio de sus filiales.
“Toda ejecución de obra se basa en un presupuesto aprobado y cuando se definen unos contratos es porque esos ya fueron materia de un comité técnico y jurídico, el cual es integrado por ambas partes”, señaló el abogado estratega.
Cuando se mira quiénes son las cara de CB&I Colombia, Richard Edwin Chandler Jr es quien aparece como el representante legal de la compañía, así como Masoud Deidehban ante la Superintendencia de Sociedades. AL intentó comunicarse con CBI Colombia pero no obtuvo respuesta.




