En momentos de escándalos de corrupción conocer que los dineros que recibe el sector de Ciencia, Tecnología e Innovación (CTI) por las regalías se hayan usado para un asadero de pollos o un spa, ya no genera la sorpresa de antes.

Según el ente de control, al fondo de Ciencia, Tecnología e Innovación le han llegado $3,8 billones en los últimos cuatro años, y tras auditar 33 proyectos se tiene que $1,5 billones no tienen uso alguno.
De acuerdo con la Contraloría, además de los malos manejos de los dineros provenientes de 10% del total de las regalías que se generan en el país, hay un rezago en la aprobación para nuevos proyectos.
Así, de $3,3 billones a diciembre de 2015, $1,1 billones (33%) no tienen aprobados ningún tipo de proyectos y son los que presentan problemas de eficiencia, mientras que $2,2 billones (67%) ya tenían proyectos aunque con poca ejecución, pues solo 2,7% se han terminado (11 proyectos).
A la dificultad en la ejecución en CTI, hay que sumarle la advertencia de Maya, en el sentido de que “académicos e investigadores quedan subordinados a los actores políticos que deciden esta clase de gastos”.
Para llamar la atención del mal manejo de recursos, la Contraloría destacó que un proyecto de $16.000 millones, en Cauca, el dinero fue usado para pagar un asadero de pollos y un Spa.
Las reacciones no se hicieron esperar y el profesor Gabriel Misas, de la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad Nacional de Colombia, dijo que “el diseño de la asignación de recursos no tiene ni pies ni cabeza, y que el dinero se destina a departamentos que no tienen conocimientos ni capacidad para hacer ciencia”. Frente a esto el informe se encontró que 70 % de los recursos para los proyectos se queda en las gobernaciones.
La pregunta ahora es ¿de qué sirven estos hallazgos de la Contraloría? Para el director de Cedetrabajo, Mario Valencia, cree que recuperar los dineros que han sido mal utilizados, o corregir su rumbo, es difícil, ya que las investigaciones de la Contraloría se dan luego de perderse los recursos.
“La Contraloría es la única entidad que vio lo de Reficar y ha estado en hallazgos importantes”, reconoció Valencia, quien lamentó “el gran daño que el Congreso le hizo a la entidad fue quitarle la posibilidad de alertar antes de que se diera el despilfarro de dineros públicos”.
La opinión
Mario Valencia
Director de Cedetrabajo
“El gran daño que le hizo el Congreso a la Contraloría fue quitarle la posibilidad de avisar antes de que hagan despilfarros de dineros”.




