La Clase Media debe rechazar la Reforma Tributaria Santista

Nov 30, 2012

Por: Silvia Margarita Rujeles Con el debate que se ha generado a raíz de la presentación de la Reforma Tributaria Santista para su aprobación en el Congreso, se ha podido develar hacia quienes están encaminadas las medias del gobierno, para obtener los recursos que tributariamente les condona a las multinacionales y a los ricos del mundo […]

Por: Silvia Margarita Rujeles

Con el debate que se ha generado a raíz de la presentación de la Reforma Tributaria Santista para su aprobación en el Congreso, se ha podido develar hacia quienes están encaminadas las medias del gobierno, para obtener los recursos que tributariamente les condona a las multinacionales y a los ricos del mundo con negocios en Colombia.
Para el Ministro de Hacienda y quien funge como su coequipero el Director de la DIAN, es la clase media el punto de enclave en la reforma, y contra quien se encuentra dirigido gravar en un 300% sus ingresos por salarios y/o honorarios con el impuesto denominado IMAN.

Resulta revelador el núcleo esencial de la reforma, que prefiere imponer cargas tributarias a los profesionales colombianos, para que sin tributos, felizmente las multinacionales puedan saquear nuestros recursos.

La clase media en Colombia, se encuentra integrada por los profesionales, los que pudieron acceder a una educación superior, y que se encuentran vinculados al sector público o privado. Es el  Juez de la República, el médico de un hospital, el ingeniero que presta sus servicios en una multinacional y el abogado como asesor, entre otras profesiones.

Pretender afirmar que se es rico, porque se tiene un ingreso superior a los $ 3.200.000 es otra de las mentiras del gobierno Santos.  Tal afirmación demuestra la miseria que se oculta en la que vivimos. Efectivamente, un profesional tiene ingresos superiores a ese valor, pero no por ello, se le puede considerar como un magnate. Ese profesional, ya se encuentra agobiado con las cuotas hipotecarias de su inmueble, la medicina prepagada, los servicios públicos domiciliarios y la educación de sus hijos.
Gravar los ingresos de los profesionales, es un atentado contra la clase media colombiana. Los que ejercemos una profesión liberal recibimos honorarios o salarios, jamás percibimos utilidades, las que con la reforma tributaria exonera de impuestos.

Pretender grabar los honorarios y los salarios de los profesionales, es una injusticia, no por el simple hecho de pagarlos. Es a todas luces injusto que los profesionales terminemos reponiendo el hueco fiscal que se causa, al no cobrar las regalías justas a las explotadoras mineras, las utilidades que reporta el capital financiero y  los negocios de los millonarios extranjeros en Colombia.

Los profesionales debemos pronunciarnos, no mirar expectantes la tragedia que se nos viene encima.  Vemos aquí que se tiene un evidente problema de autoconciencia, los profesionales se niegan a que clase social pertenecen, no los culpo, la razón corresponde a la sociedad en la que nos tocó vivir, un mundo de apariencias y de arribistas, pero hay que reconocerlo, somos la clase media!, Y por esta razón, debemos decir un no retundo a la Reforma Tributaria que a pupitrazo limpio nos quiere imponer el Gobierno de Juan Manuel Santos.

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