El impuesto a los dividendos, que pretende sustituir al de patrimonio sería del 3 por ciento para beneficios anuales entre 42 punto 5 y 125 punto 6 millones de pesos, y hasta el 15 por ciento para quienes cobren dividendos de 374 millones de pesos en adelante. Su aplicación, no obstante, podría afectar a las empresas que cotizan en bolsa.



