La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) acaba de dar a conocer su informe Adressing Base Erosion and Profit Shifting (Erosión de la Base imponible y Traslado de Beneficios) sobre las técnicas que usan las empresas para escapar de los impuestos, con una lista de las prácticas dudosas y propone caminos para hacerlas pagar. Un paso tardío en la política pero importante.
El diagnostico es claro: “sí las empresas multinacionales optimizan sus impuestos de manera agresiva, es un problema real y tenemos que hacer algo”, según el informe de la OCDE. Después haber hecho algunos pequeños pasos políticos contra la optimización de los ricos desde 2009, el debate político pasa, por fin, al tema de las importantes pérdidas tributarias debidas a las prácticas de las multinacionales (pero todavía queda pendiente el tema de la contribución de los paraísos fiscales a la inestabilidad financiera internacional que no es tratada por el G20).
Difícil cuantificar las pérdidas en los ingresos fiscales debido a la optimización tributaria agresiva de las empresas pero, el informe le da una mirada a los movimientos de inversión extranjera directa que muestran algunas anomalías, como por ejemplo el hecho de que Barbados, las Bermudas y las Islas Virgenes Británicas reciban tres veces más de inversión que Alemana o Japón (podemos mostrar lo mismo para Luxemburgo en Europa, además de Holanda y Austria que están apuntados con el dedo).
Qué pena haber esperado tanto: en nuestro libro sobre los paraísos fiscales escrito con Ronen Palan, destacamos este tipo de estadísticas desde la primera edición de 2006. Por lo demás, el informe señala que el tema de la optimización fiscal agresiva ya había sido levantado en 2006 por las administraciones tributarias. Pero nada se había hecho y hemos tenido que esperar siete años más.
El informe hace un listado de las técnicas utilizadas por las empresas para optimizar sus impuestos, desde los precios de transferencia hasta los productos financieros derivados, pasando por el recurso de los préstamo (los intereses de préstamos son deducible de las utilidades), etc.… y la OCDE llama al G20 para una acción generalizada sobre todos esos instrumentos. El tema está en la agenda de los Ministros de financias para este fin de semana en Moscú. Ahí se podría decidir de dar algunos meses a la OCDE para finalizar un plan de acción generalizado antes de junio. Dicho plan podría seguir varios caminos:
– Una nueva reflexión sobre los principios de la grabación de la multinacionales que data de 1927, incluyendo la importancia tomada por la propiedad intelectual (el derecho de utilización de la marca en una subsidiaria en Bermudas se hace pagar a todas las otras subsidiarias, trasladando así sus ganancias)
– Reemplazar los 3000 convenios bilaterales de inversiones, supone impedir la doble tributación de las multinacionales y envueltos en un laberinto en el cual entran las empresas para implementar la ‘doble-no-tributación’, por un convenio multilateral vinculante, lo que podría necesitar algo de 2 años.
La OCDE abre el debate entonces, y eso es bueno. Si su acción pudiera tener consecuencias dentro de los dos años que vienen, lo que sería algo notable. De hecho, existe una ventana de oportunidad política, ya que los líderes de los grandes países desarrollados y emergentes parecen estar en la misma onda en lo relacionado a la necesidad de hacer pagar a las multinacionales sus partes justas de impuestos. Después del compromiso de la OCDE por el intercambio automático de información tributaria con el G20 en Los Cabos en junio 2012, quizás algo importante está pasando ahora en la lucha contra los paraísos fiscales.
Tomado de: http://www.justiciafiscal.org/2013/02/el-g20-ataca-la-optimizacion-agresiva-de-las-empresas/ 




