Tras debate en el Congreso, contralor dio a conocer más detalles: Los gastos mensuales del proyecto en promedio fueron de US$120 millones
La actuación especial que desarrolla la Contraloría General de la República desde inicios de este año cuando se destapó el escándalo por los sobrecostos en la ampliación y modernización de la Refinería de Cartagena ya tiene los primeros resultados. Fueron presentados por el propio contralor general, Edgardo Maya Villazón, ante la plenaria del Senado en la tarde de este martes.
Frente a los citados al debate de control político, Reyes Reynoso, presidente de Reficar; Juan Carlos Echeverry, presidente de Ecopetrol y Mauricio Cárdenas, ministro de Hacienda, Maya Villazón expuso que los millonarios costos en la fabricación de equipos a cargo de la firma CB&I y la exorbitante cantidad de materiales sobrantes (3.922.928 unidades), en cuarentena, en exceso, incompletos, destruidos o dañados, o diferentes a los requeridos, son algunas de las muchas situaciones que ha encontrado el ente de control en el caso Reficar.
“En el primer caso, la elaboración del Rack de Tubería para la refinería se le entregó a CB&I, por ofrecer mejores condiciones constructivas, destacando el buen ambiente climático que se tenía en la ciudad de Island Park, en Texas, para su fabricación. Sin embargo, se produjeron costos excesivos: el costo inicial del Rack de Tubería era de US$49 millones en 2010 y el costo final ascendió a US$112,7 millones en 2015”, dice el documento.
Y agrega que para justificar la demora en la elaboración de la tubería se argumentó la ocurrencia de una oleada de calor, en Island Park, que generó un retraso en exceso. “Así mismo, el costo de la mano de obra utilizada en esta tarea pasó de US$39,4 millones a US$89,7 millones.
Con base en información suministrada por Reficar, a abril de 2016, el equipo auditor de la Contraloría también estableció que de los materiales adquiridos por Reficar, de acuerdo a los requerimientos de CB&I, se presentaron sobrantes por valor de US$57.7 millones, correspondientes a 3’922.928 unidades.
Proveedores recomendados
El ente de control, durante el debate también expuso que CB&I (la empresa contratista) recomendaba proveedores que manejaban precios superiores a los presupuestados. Para el caso de los consorcios se adjudicaron 26 contratos por un valor total de $890.000 millones, los cuales fueron concedidos a nueve empresas que se alternaban entre sí.
“El valor de estos contratos sufrió un incremento del 69%, dado que el valor inicial de los mismos era de $526.565 millones. El caso que más ha llamado la atención es un contrato donde se hizo invitación directamente al Consorcio ya constituido”, critica la Contraloría.
En general, Maya Villazón no tuvo reparos para decir lo que creía que había pasado en el caso Reficar. “Hubo un inapropiado manejo de costos y de los oferentes. Muestra de esto son las reclamaciones por elementos con altos niveles de corrosión, componentes incompletos y daños en la manipulación, situación que se repite en más de 300 oportunidades”.
En todo caso, la actuación especial avanza en el ente fiscalizador con un equipo de 30 funcionarios que adelantan labores de campo y de recolección de pruebas para evidenciar las deficiencias presentadas en la ejecución del proyecto.
Una vez se concluya dicha fase investigativa, el contralor Maya recordó que “los hallazgos con presunta incidencia fiscal que se obtengan de la actuación especial que adelanta la Contraloría en su momento podrían dar lugar a la apertura de procesos de responsabilidad fiscal, en caso de afectar el interés general, la moralidad administrativa y el patrimonio público”.



