Luego de que el Consejo de Estado retirará las medidas cautelares para la venta de Isagen, cerca de 40 senadores miembros del partido Verde, Polo Democrático, entre otros, radicaron la Ley Isagen.
Con esta iniciativa, los legisladores esperan no solamente frenar la operación por una de las generadoras más importantes del país sino también lograr que para próximos procesos de enajenación sea necesaria la aprobación del Senado.
“Nosotros pretendemos incluir dos pasos: que cualquier venta de activos públicos sea necesario un estudio de técnico, estados financieros y efectos ambientales y, además, que efectivamente la venta esté dentro de un programa de enajenación y debe hacerse dentro los primeros 30 días del año”, dijo la senadora Sofía Gaviria.
De acuerdo con Jorge Robledo, del Polo, la venta de Isagen es un error porque está privatizando el sistema eléctrico. Recientemente el presidente mundial de Enel, empresa que ha construido el único proyecto hidroeléctrico en el sector privado, aseguró que no invertirían más en generación de este tipo en el mundo. Este es un mensaje claro para el sector eléctrico por eso es importante que se sigan invirtiendo recursos públicos en esta generación, explicó.
Luego de más de dos años, el Gobierno prepara un nuevo documento para llevar a cabo la subasta de Isagen. Un activo que estaría valorizado en $5,2 billones, que se invertirían en las vías de cuarta generación.
“Isagen produjo más de $400 mil millones en utilidades el año pasado y una de las estatales con mayor rendimiento, por eso Colombia debe mantener esta empresa. No se puede arriesgar la soberanía energética, la energía es lo que garantiza que los países puedan avanzar. Isagen le sirve al país para hacer cosas que el sector privado no haría, se vuelve una herramienta para la retoma de territorios e inversiones en zonas apartadas”, puntualizó Paloma Valencia.
“Tomado de El Espectador, Colombia”




