VIERNES: BOLETÍN JUSTICIA TRIBUTARIA N°60; 10 DE OCTUBRE
Reforma Tributaria, el producto de una suma de errores
El Gobierno presentó un presupuesto desfinanciado en $ 12,5 billones, hecho que refleja el irresponsable manejo de las finanzas. Es la consecuencia de los errores cometidos en la reforma tributaria pasada, cuando, desde la Red por la Justicia Tributaria se advirtió que se crearía un hueco fiscal, como efectivamente ocurrió. Ahora, la nueva reforma tributaria plantea la eliminación de un beneficio tributario, pero que estaba a favor de la clase media del país: la devolución de los dos puntos del IVA, que representarán a la Nación 400.000 millones de pesos de recaudo adicional, cifra mucho inferior al gasto tributario que representan los ingresos no constitutivos de renta del sector financiero, inmobiliario y de seguros que ascienden a 3,6 billones de pesos; o el gasto que representan, para el mismo sector, las deducciones que ascienden a más de 932.000 millones de pesos. Es así que la Red actualmente se encuentra trabajando en una propuesta que será llevada al Congreso de la República para tratar de demostrar que eliminando algunos de los beneficios tributarios de sectores como el minero y el financiero se pueden llegar a las metas de recaudo para la inversión necesaria en el país, sin afectar la inversión.
Carta abierta al Ministro de Hacienda, Mauricio Cárdenas
El pasado domingo 21 de septiembre, el Ministro de Hacienda, Mauricio Cárdenas, declaró en Noticias Uno, que en Colombia no hay rentas exentas, respondiendo a las declaraciones de la Red por la Justicia Tributaria en Colombia. Por esta razón, desde la Red, se envió una carta abierta al ministro con el fin de mostrarle las pruebas de que realmente en Colombia hay numerosos beneficios tributarios entre rentas exentas y descuentos tributarios, que no tienen ningún efecto redistributivo para los colombianos, sustentados en informes del Banco Mundial, el Marco Fiscal de Mediano Plazo, la Contraloría General de la República y Proexport.
El Gobierno Nacional presentó el pasado viernes 3 de octubre una nueva reforma tributaria con el fin de cubrir el hueco fiscal dejado por la pasada reforma (Ley 1607 de 2012). No es de extrañar que esta nueva reforma no tiene nada estructural y mantiene la profunda desigualdad en el país, ya que no se hace mención a los numerosos beneficios tributarios de los que gozan sectores como el minero y el financiero en el país, que han socavado la estructura tributaria profundizando la desigualdad.
Gobierno ya sabía que tendría un faltante en el presupuesto
Desde la aprobación de la Reforma Tributaria, la Red por la Justicia Tributaria en Colombia advirtió, seis meses después de la implementación de esta, que el hueco en las finanzas del país ascendía a los 3,5 billones de pesos, advertencia que fue llevada a la Comisión Tercera del Senado de la República. Ahora, el gobierno está en busca de una afanosa reforma para lograr subsanar el faltante para el presupuesto de 2015, el cual asciende a 12,5 billones de pesos; mientras tanto, los sectores financiero y minero gozan de la mayoría de beneficios tributarios en el país que suman alrededor de 30 billones de pesos.
En Colombia los dividendos no pagan impuestos de renta. Cuando una empresa le pasa las utilidades a sus dueños, éstos no tributan un peso sobre esos ingresos. Mientras que la tasa promedio que pagan países miembros de la OCDE sobre los dividendos es 24% y la suma de renta empresarial más impuestos a dividendos es de 43%. En Estados Unidos y el Reino Unido-los dos mercados de capitales más importantes del mundo-los accionistas pagan tasas de hasta 30% por los dividendos. ¿Y aquí?Cero, porque no queremos “tributar doble”.
‘Billonario’ hueco por evasión de impuestos
Pareciera que hasta ahora el Gobierno colombiano se hubiese dado cuenta del alto impacto en las finanzas nacionales de la evasión fiscal por parte, principalmente, de las multinacionales y las personas más acaudaladas del país. Y es que actualmente el país pierde entre $20 y $30 billones, un hueco que no tiene fin y que se agrava preciso cuando se requieren cuantiosos recursos para invertir en educación, salud, agricultura y numerosos proyectos sociales. A esta situación se suman los altos beneficios tributarios otorgados por distintos gobiernos, que han favorecido a las grandes multinacionales. Estas gabelas le cuestan a la nación cerca de $30,8 billones, según el Marco Fiscal de Mediano Plazo de 2014.
Impuestos para las golondrinas
En repetidas ocasiones distintos expertos y organizaciones, habían advertido de los nefastos resultados de la reforma tributaria de 2012. Ahora, Mauricio Cabrera advierte de los cambios aplicados a los inversionistas extranjeros en TES, a los cuales se les redujo el impuesto de 33% a 14%. Como consecuencia de este generoso incentivo nos inundamos de capitales golondrina y solo este año han entrado USD 10.000 millones que fueron la causa de la revaluación del dólar hasta hace un mes. Por su parte el saldo de TES comprados por fondos de capital extranjero pasó de $5 billones en enero del 2013 a $25 billones en agosto pasado; ¡se quintuplicaron en solo 20 meses! Si el cupón promedio de estos TES es 8%, los rendimientos son del orden de $2 billones anuales y los impuestos dejados de recibir por cuenta del mico tributario son unos $380.000 millones anuales. Y eso sin contar las utilidades en otras inversiones como bonos privados y acciones.
Más de un siglo en búsqueda de la reforma tributaria integral en Colombia
Han pasado más de 100 años desde que se empezó a tejer el sistema tributario hasta convertirse en lo que es hoy en día: una colcha de retazos. La madeja se ha armado con un poco más de 50 reformas, de las cuales solo tres alcanzan a llevarse el título de “integrales o estructurales”. La necesidad de este tipo de reformas ya es un lugar común. En opinión de Alfredo Lewin, expresidente del Instituto Colombiano de Derecho Tributario, debe hacerse una revisión completa de las instituciones y normas, lo que involucraría no solo su modernización jurídica sino económica, compatible con los desarrollos y circunstancias del siglo XXI. Para los analistas el cambio no da espera. Después de tantos años el régimen “sigue incoherente, injusto, excesivamente extenso, complicado y lleno de errores y de coyunturas de evasión”, en opinión de Ayala. La receta de la esquiva reforma estructural está, lo difícil será cocinarla.







