Terra Economía. Si bien las reliquias del imperio británico cambiaron sus formas de gobierno en el último medio siglo, sus antiguas colonias siguen siendo utilizadas como bases para un expansionismo económico, a través de una red de paraísos fiscales que alimentan a Londres y dañan a países como Argentina, coincidieron especialistas consultados por Télam.
El Reino Unido tiene actualmente 14 Territorios de Ultramar y tres Dependencias de la Corona, los eufemismos con los que llama a las colonias que quedaron bajo su dominio directo o indirecto.
En las posesiones donde existe una fuerte presencia militar, como sucede en Malvinas, Chipre y Chagos, los vestigios del imperio para controlar espacios geopolíticos clave son evidentes.
Menos visible, pero igual de importante, es la red que tejió el Reino Unido para alimentar su economía absorbiendo casi un tercio de los servicios financieros secretos y libres de impuestos del mundo.
De los 14 Territorios de Ultramar, siete son reconocidos por ser sociedades offshore (Anguilla, Bermuda, Islas Vírgenes Británicas, Islas Caimán, Gibraltar, Montserrat y Turcas y Caicos), al igual que las tres Dependencias de la Corona (Jersey, Guernsey y la Isla de Mann).
“Documentos de la época de la caída formal del imperio británico dejan en claro que oficiales del gobierno y banqueros pensaron una estrategia para que paraísos fiscales satélites impulsen a Londres como centro internacional de la banca”, dijo a Télam John Christensen, director de Tax Justice Network, una asociación internacional que lucha contra la evasión fiscal.
“Si se combina la extensión del secreto y el volumen de servicios financieros en mercados offshore, no hay duda que el Reino Unido y sus paraísos fiscales encabezan el ránking de secreto financiero, por delante de Suiza”, agregó el especialista.
Oxfam, una organización internacional que lucha contra la hambruna, estimó que, si en el mundo hay como mínimo unos 21 billones de dólares en paraísos fiscales, los territorios británicos albergan unos 6 billones.
De acuerdo al trabajo que realizó este año el Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación, analizando 2,5 millones de documentos filtrados, estos servicios son utilizados por multinacionales, magnates, políticos y hasta traficantes de armas.
También son refugio de fondos buitre como NML Capital, filial de Elliot Management, registrado en las Islas Caimán, responsables de retener la Fragata Libertad en Ghana el año pasado y en litigio con Argentina en la justicia de Nueva York por la restructuración de la deuda.
“Argentina es históricamente una de las víctimas más grandes de los paraísos fiscales”, aseguró en ese sentido Christensen.
Toda la plata de las sociedades offshore fluye hacia la City de Londres, una pequeña área del centro de la capital inglesa que tiene sus propias autoridades y policía y concentra a la mayoría de entidades financieras y despachos de abogados.
“Los paraísos fiscales británicos comparten el sistema de normas y leyes anglosajonas (lo que se conoce como ´Common Law´) y utilizan por tanto los bancos de la City para ´registrar´ sus operaciones con el objetivo de evitar pagar impuestos y regulaciones”, manifestó el profesor en Política Económica Internacional de la Universidad de la City de Londres, Ronen Palan.
Para evitar papelones durante la cumbre del G-8 que se realizó en junio pasado en Irlanda del Norte, donde la transparencia fiscal fue uno de los temas de debate, el primer ministro británico David Cameron apuró la firma de un convenio de transparencia con los diez paraísos fiscales que están bajo su soberanía.
Sin embargo existe mucho pesimismo sobre el acuerdo, al que se lo ve como una forma de maquillar la situación ante la presión internacional y de la opinión pública por la crisis y las políticas de austeridad.
“El tratado se refiere principalmente a individuos, cuando los paraísos fiscales se especializan en negocios corporativos”, dijo Palan a Télam.
“Es débil”, coincidió Christensen y añadió que no apunta contra lo que el derecho anglosajón llama “trust”, una de las principales herramientas del secreto financiero por la cual se pueden transferir bienes o derechos para que los administre alguien en beneficio de una tercera persona.
Tomado de: Terra Economía-Argentina




