Duque, su gabinete y su partido desvirtúan la protesta diciendo que los reclamos son mentiras, pero sus reacciones no resisten un filtro de ‘noticia falsa’
Con una agresividad -no digamos inusual, pero si exagerada- por parte del presidente Iván Duque, su gabinete y su partido, se ha querido desvirtuar la protesta social, diciendo que los reclamos son mentiras. Pero las reacciones del gobierno no resisten un filtro de ‘noticia falsa’.
Buena parte de las razones de la protesta, además del evidente recrudecimiento de diversas manifestaciones de violencia, tienen que ver con los aspectos económicos que orienta el ministro Alberto Carrasquilla. No debería extrañar. Carrasquilla estaba muy tranquilo haciendo negocios con su empresa en Panamá, hasta que Duque lo llamó a conformar su gabinete, el primer anuncio que realizó. Su misión, adelantar tres reformas claves para este gobierno: tributaria, laboral y pensional.
La preocupación de los movimientos sociales y la justificación del paro del 21 de noviembre, tienen como sustento las propias actuaciones que ya ha realizado el gobierno frente a los tres temas, las múltiples recomendaciones de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (Ocde) y el Fondo Monetario Internacional (FMI), las propuestas del Consejo Gremial, Anif, Fedesarrollo, Fenalco y Asobancaria, y las declaraciones del ministro Carrasquilla (todas se consiguen en internet).



