El trámite de la reforma tributaria ha sido completamente vergonzoso. El presidente Juan Manuel Santos ha dicho que quiere que Colombia pertenezca a la OCDE, pero en ningún país de esa organización permitirían que una reforma de este tipo sea aprobada en ocho horas y pase sin ningún tipo de debate.
El panorama no ha cambiado. Sigue siendo una reforma tributaria regresiva, que en plena recesión económica va a frenar más el crecimiento de la economía. Impuestos como el IVA que solo golpearán a las clases trabajadoras y más pobres. Peor no podría ser el escenario que se presenta para el país y para su gente. Ese aumento del IVA es una propuesta regresiva que viola la constitución y profundiza la desigualdad. Un proceso lleno de lobbies, donde el más fuerte nuevamente es el del sector financiero, que ha logrado salir impune en las últimas tres reformas y que en esta ocasión será igual.
Esto no tiene vuelta, no hay quien lo ataje. El Gobierno se va a salir con la suya. La mermelada es descomunal y el ministro de Hacienda anunció una adición presupuestal en marzo.
En todos los países desarrollados se busca estimular la economía para generar más crecimiento. Aquí están haciendo todo lo contrario.
Twitter: @mariovalencia01




