Esta semana el colombiano Luis Alberto Moreno, quien lleva casi 11 años en la presidencia del Banco Interamericano de Desarrollo, BID, presentará al país lo que considera puede ser una de las estrategias para garantizar el crecimiento de Colombia por encima del 6 % al año y que con ello pueda convertirse en un país de ingresos altos.
Con esta ‘fórmula’, que pasa por buscar un aumento de la productividad, hacer las reformas pendientes y consolidar la clase media, este dirigente cree que es posible tener un nuevo país, siempre y cuando la sociedad esté dispuesta a hacer un pacto por Colombia.
En entrevista con El País, el Presidente del BID dijo que en materia tributaria la clave es ampliar la base, acabar las exenciones y no saturar a quienes ya pagan impuestos. En cuanto a la reforma pensional la estrategia plantea modificar el régimen de ahorro individual y aumentar las edades de jubilación.
Moreno visitará mañana lunes la ciudad de Cali para participar del aniversario de la Fundación Carvajal. Además estará en la Universidad Santiago de Cali para dictar la conferencia “La región Pacífico colombiana y sus perspectivas de desarrollo”.
Colombia ha tenido avances económicos y en calidad de vida, ¿usted cree que podemos llegar a ser un país distinto, con menor inequidad?
Nosotros podemos ser dos tipos de país: o nos quedamos en la peleadera y discutiendo qué es lo que nos divide y no qué es lo que nos une, o somos capaces de armar un gran pacto por Colombia y trabajamos como país por unos propósitos. Si es así, pues no tengo dudas que se puede tener un país diferente. Otras regiones lo han hecho y creo que se puede porque he visto de lo que somos capaces los colombianos.
¿Cuál es la estrategia que plantea el BID para lograr que Colombia sea un país de ingresos altos?
El Banco ha hecho una estrategia para los siguientes 15 años, en la cual nos planteamos la meta de que Colombia para el año 2030 podría tener un ingreso per cápita de un país del sur de Europa y para que eso pase tienen que hacerse una cantidad de cosas: aumentar los ingresos, mejorar la calidad del gasto, mejorar las instituciones, hacer las reformas propias, en fin un sinnúmero de retos.
Pero una meta como esa no es absurda de conseguir porque cuando uno mira hace 15 años, en ese momento no se imaginaba que hubiéramos llegado a donde estamos hoy, y lo que falta es un gran pacto por Colombia que permita justamente encontrar las coincidencias políticas y no las divergencias.
¿Qué elementos debe tener ese gran pacto por Colombia?
Uno supone un conjunto de decisiones que pasa por ponernos de acuerdo en cuál es la meta a la que queremos llegar. Seremos una región con un ingreso per cápita de un país del sur de Europa (US$30.000 por persona año, hoy es de US$12.000) y entonces qué tenemos que hacer: mejorar los ingresos fiscales del país y pasar de un ingreso tributario del 15 % del PIB al 20 %, eso no se puede hacer en un año, toma un periodo de 7 años o 10 años.
Eso significa ampliar la base tributaria en el país y mejorar la recaudación en los entes nacionales y subnacionales, me refiero a temas como el impuesto predial que en Colombia es bajo y sería una fuente importante en ingresos para los municipios.
De otro lado, hay unos ejes centrales que marcamos como los principales retos: mejorar la productividad que en los últimos 20 años ha estado estancada, la efectividad del gasto público y asegurarse de las buenas inversiones públicas.
¿Cuál es la estrategia que plantea en la parte tributaria?
Yo siempre he creído que la mejor reforma tributaria es la que pasa en el Congreso, pero para nosotros hay dos cosas importantes que se le han planteado al Gobierno. La primera, es que no hay que poner más impuestos a quienes ya los pagan. En Colombia hay un grupo de empresas que pagan muchos tributos, lo mismo que personas naturales. Este grupo de la sociedad paga ya bastante.
Lo importantes es ampliar la base y hacer que mucha gente que mira para el otro lado, contribuya también y ‘meta el hombro’ para generar los ingresos que se requieren para la inversión pública.
En segundo lugar, creemos que no hace falta subir las tasas de impuestos, el esfuerzo es bajar la evasión y reducir el gasto tributario que son las exenciones, por ejemplo, no entendemos por qué los casinos en el país no pagan IVA, acabar las exenciones mejoraría mucho los ingresos.
¿Pero en su propuesta plantea llevar el IVA del 16 % al 18 %, eso es ampliar la tasa?
Claramente si se trata de ampliar la base tributaria toca mirar el IVA, como le digo estos son temas que se deben hacer de forma estructural, no son para un año, sino para ejecutar en un conjunto de años para que el país se vaya ajustando.
La recomendación que estamos dando es que los ingresos tributarios en general del país pueden llegar al 20 % del PIB y cuando usted compara esto con otros países de América Latina ve que el nivel de Colombia es bajo. No estamos hablando de algo imposible, ya lo han hecho otros países.
¿Usted habla de que el país es poco productivo, por qué ha pasado esto?
Se da por muchas razones, una es la informalidad laboral que tenemos, el 50 % de los colombianos trabajan en la informalidad y no hay seguridad social, tenemos empresas con altísima rotación de empleados.
De otro lado, hay un déficit grande en la inversión en investigación y desarrollo y las empresas dependen de alta innovación. Hay problemas de acceso al crédito, son un conjunto de cosas que gravitan en la baja productividad.
En el sector agrícola, por ejemplo, se debe trabajar mucho. En Colombia tenemos 22 millones de hectáreas y se cultivan apenas 5 millones y la productividad es de las más bajas en Latinoamérica, eso tiene que ver en gran parte con los subsidios que no están pensados alrededor de la productividad.
¿Qué riesgos tiene aún la economía colombiana?
Muchos de los riesgos del país provienen del exterior, de una parte cambiaron los vientos a favor que teníamos como los buenos precios de los productos básicos, las tasas de interés eran bastante bajas y permitían flujos de capital ambiciosos. Todo esto está cambiando y en un mundo global eso genera riesgos sobre la economía colombiana.
¿Por qué Colombia tiene mejores resultados en crecimiento frente a otros países de la región en medio de la crisis petrolera?
Creo que Colombia siempre ha tenido una economía más diversificada y ahora se ajusta a la caída de los precios del petróleo. Las decisiones tomadas nos demuestran que todavía se puede actuar y eso ha permitido que haya enorme confianza en la economía nacional porque es predecible.
Por ejemplo, la devaluación en el país ha sido profunda, en el último año más del 20 % y en 18 meses más del 38 % y la inflación del 2015 fue cercana al 7 %, lo que muestra que comparativamente la inflación ha sido menor frente a la devaluación y eso demuestra que la economía colombiana se ajusta más rápido y es una señal de solidez.
¿Es decir, se han tomado las decisiones adecuadas?
Me parece que se han anticipado a mayores riesgos por temas como la caída de la renta petrolera, y por eso es que se plantea la reforma tributaria, es la razón por la cuál se hizo la venta de Isagen, que comprendo genera debate, pero que al final no había muchas alternativas. De otro lado, el hecho de que se hayan realizado recortes muestra que se lleva la delantera de los hechos y no que vamos atrás.
¿A cuánto asciende el financiamiento del BID en Colombia?
Prestamos al año más o menos US$1000 millones.
¿Se ampliará por razones del posconflicto?
Sobre esto se ha hablado mucho y estamos listos a apoyar con programas de desarrollo. Por ejemplo, en Antioquia con un crédito de US$50 millones acompañamos al Gobierno a mejorar cerca de 3000 kilómetros de vías rurales, eso hará una diferencia importante.
También lo que se hará en el Pacífico es un paso en el mejoramiento de las condiciones de la gente. Con ese plan ‘Pazcífico’ estamos aportando una especie de cuota inicial hacia el programa de posconflicto para una zona tan pobre y deprimida como esta.
El BID apoya el Plan ‘Pazcífico’ con un crédito, ¿en qué va eso?
El crédito por US$230 millones se aprobó a finales de noviembre del 2015 y se empezará a desembolsar en marzo y el Gobierno está cumpliendo con las condiciones previas que son cosas administrativas. Lo que estamos financiando son proyectos específicos de energía, agua y saneamiento y temas de organización del territorio.
¿Qué seguimiento tendrá la inversión para que los recursos se inviertan bien?
El Banco tiene un mecanismo de vigilancia muy cercano al uso de los recursos. Nada que se invierta con los recursos del BID se hace sin esa aprobación, de manera tal que entendemos los retos y dificultades de la inversión en esa zona y estamos muy vigilantes, de la mano con el Gobierno, para velar para que esos recursos lleguen a donde tienen que llegar.
La estrategia
El BID presenta este miércoles al Gobierno la estrategia para lograr que el país crezca al 6 % anual y se consolide la clase media.
El objetivo es aumentar la inversión pública, pasar del 3,6 % del PIB de hoy al 7,0 % año ($56 billones).
La estrategia tiene tres ejes: aumento de la productividad de la economía; efectividad de la gestión pública y movilidad social.
En el primer caso proponen: mejorar el acceso al crédito, aumentar la utilización de los bancos de desarrollo e incrementar la productividad.
Para elevar el recaudo tributario sugieren un pacto fiscal con una reforma integral que permita elevar la recaudación en 6 % del PIB en el lapso de 7 años.
Para ello se debe: crecer la base de contribuyentes, eliminar exenciones, fortalecer la administración y luego ajustar las tasas.
Además considera el BID que Colombia debe avanzar en una reforma pensional de largo plazo con una revisión al sistema de ahorro individual y con aumento en la edad de jubilación de 62 años para mujeres 65 años para hombres (hoy son 57 años y 62, respectivamente). Además de y 10 años más de cotización.
También sugieren estimular la contratación formal y reducir los obstáculos para ello.




