Se vino la venta de ISAGÉN

May 11, 2015

Los más de $50 mil millones que la hidroeléctrica tuvo que pagar por la reforma tributaría podrían desmotivar a los inversionistas. El Espectador. A pesar del intento de parar la venta de Isagén durante el debate en el Congreso del Plan Nacional de Desarrollo, realizado esta semana, la enajenación del 57,66% de participación que tiene el […]
Isagen

Los más de $50 mil millones que la hidroeléctrica tuvo que pagar por la reforma tributaría podrían desmotivar a los inversionistas.

El Espectador. A pesar del intento de parar la venta de Isagén durante el debate en el Congreso del Plan Nacional de Desarrollo, realizado esta semana, la enajenación del 57,66% de participación que tiene el Gobierno en la hidroeléctrica no tiene marcha atrás. La subasta de las acciones, que está prevista para el próximo 19 de mayo, no sólo determinará el futuro del precio de las mismas este año, sino también la estructura de la industria energética local.
En el último mes la acción de Isagén ha venido descontando la privatización, pues ha  mostrado una valorización constante creciente, cotizándose por encima de los $3.200, que es un nivel similar al que tenía hace casi diez meses, cuando se aplazó la venta. Para la subasta de este año se espera que el Gobierno fije un precio base de alrededor de $3.385 por título, de manera que no se hará la transacción a menos que algún postor oferte un valor superior a $5,2 billones.
“Por esta razón el monto por el que se venderá la estatal hidroeléctrica determinará el precio del título en la Bolsa de Valores de Colombia. Por ejemplo si la transacción se hace por un valor de $3.500 por cada  unidad de participación, su papel deberá alinearse con esta cifra. Aunque el efecto de la operación sería temporal y la dinámica de su comportamiento se debería estabilizar a lo largo del año”, explicó Camilo Silva, director de Análisis Técnico de Valora Inversiones.
Sin embargo, “en caso de que no se logre vender Isagén, esto mandará un mensaje malo al mercado y es probable que se presente una caída equivalente a la que se registró hace casi diez meses cuando el Gobierno aplazó la subasta. Si bien la entrada en funcionamiento de Hidrosogamoso debería impedir que el activo baje hasta los $2.770 a los que llegó en agosto de 2014, es probable que baje a niveles por debajo de los $3.000”, agregó Silva.
La devaluación de más del 25% que ha sufrido el peso colombiano podría ser un factor saludable para la subasta de la hidroeléctrica. “Dado que la mayoría de los postores son firmas internacionales, sus recursos en dólares le darían mayor poder adquisitivo a la hora de pujar, lo cual podría ayudar a que se logre una transacción por un valor superior a los $3.385 por acción”, dijo Ómar Suárez, analista de Alianza Valores.
Además, sobresale para los actuales y futuros inversionistas que Isagén decretara para este año un dividendo ordinario de $81,4 y un extraordinario de $95,16 por acción, para un total de $176,56 por título, lo cual equivale a un aumento del 121% frente 2014. Una estrategia que sólo fue posible con la entrada en operación de Hidrosogamoso,  ya que permitió que la junta directiva destinara las reservas al pago de tales recursos.
También hay factores que podrían desmotivar a los inversionistas. Aunque Isagén es una de las compañías que lidera el sector por sus buenos resultados financieros, este año se ha visto afectada por los cambios efectuados en la anterior reforma tributaria. “El impuesto a la riqueza, la sobretasa al CREE y el impuesto diferido le costaron en conjunto a la hidroeléctrica más de $50 mil millones durante el primer trimestre de 2015. Implicando que durante este período la estatal registrara un decrecimiento en su utilidad neta”, advirtió Suárez.
Casi diez meses después de que se aplazara la enajenación de Isagén el panorama colombiano es muy distinto ahora. El principal cambio ha sido la caída de más del 50% que ha sufrido el precio del petróleo durante el segundo semestre de 2014. Un fenómeno que reabrió el debate sobre la viabilidad de financiar las carreteras 4G por medio de un activo que sobresale en medio de la crisis mundial del crudo.
El senador del Centro Democrático Iván Duque afirmó que “Noruega,  Siria y  China están haciendo presencia en la generación eléctrica porque lo consideran un sector estratégico, pues tal como pasa en Colombia la demanda de energía está creciendo. Además, el país necesita tener una compañía eléctrica estatal para poder incidir en las proyecciones de precios a futuro. Isagén representa $500 mil millones cada año, por lo que la nación podría crear instrumentos de deuda por medio de Financiera de Desarrollo Nacional (FDN) y esos créditos se podrían ir pagando con las mismas utilidades de la compañía.
Es más, “la Financiera de Desarrollo Nacional puede emitir deuda sin afectar el déficit estructural, porque si estos recursos son destinados para proyectos de infraestructura el Fondo Monetario Internacional los considera formación bruta de capital. Cuando se analiza que una de las partes interesadas en ofertar por Isagén es una empresa cuya propiedad es 100% del gobierno chino y otra es 30% del francés, lo que hay que preguntarse es si vale la pena que un país venda un activo de soberanía estratégica y ambiental para que la asuma una compañía por el sector público de otro país”, comentó Duque.

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