Por: Diego Otero Prada. Miembro de la Red por la Justicia Tributaria en Colombia.
Con motivo del anuncio del Presidente Juan Manuel Santos, los privatizadores han salido a justificar esta venta con argumentos equivocados y dando informaciones falsas sobre el desarrollo del sector eléctrico.
Resulta que ahora el modelo eléctrico colombiano es el mejor del mundo y que todo lo que se hizo en la época estatal era un desastre. Algunos afirman que el sector eléctrico estaba tan quebrado que hubo necesidad de privatizarlo para salvarlo.
Hay que recordar a nuestros privatizadores que la época estatal permitió electrificar al país, llevar las redes a todas partes, construir las grandes centrales y proveer a los hogares y a los sectores productivos de energía eléctrica con tarifas bajas. El sector eléctrico colombiano nació a finales del siglo XIX por la acción de empresarios audaces, pero la falta de capital, la ineficiencia y el mal manejo de las tarifas obligaron a que el Estado tomara en sus manos la electrificación del país, para lo cual se crearon empresas municipales como EPM, EMCALI y EEEB y departamentales, y posteriormente, en 1968, la empresa nacional ISA, para la interconexión eléctrica y la construcción de las grandes plantas de generación. De sistemas aislados en los municipios se llegó a sistemas regionales, con la creación de las electrificadoras a partir de 1948, y posteriormente, después de 1968 se inició la interconexión entre las regiones con líneas de transmisión de alto voltaje.
Por supuesto, esto requirió ingentes sumas del gobierno central, pero de no haberse hecho no se tendría el sistema eléctrico desarrollado que existía en 1990 cuando comenzó la etapa de la privatización.
La privatización del sector eléctrico condujo a tarifas de energía eléctrica altas
Ahora, desde la privatización del sector que se aceleró a partir de 1994, las tarifas han crecido por encima de la inflación anual promedio, a veces hasta el doble, porque ha sido la condición para atraer el capital privado, fundamentalmente extranjero.
Como parte de la reestructuración del sector eléctrico, ISA se dividió en dos empresas: ISA transmisión e ISAGEN para la generación, con la teoría de la separación de las empresas para mejorar la competitividad, hecho que en los Estados Unidos y en otros países, Francia por ejemplo, no se ha producido, dejando empresas integradas con un poder enorme en todo sentido.
Son tan rentables las tarifas por los parámetros establecidos por la CREG, que entre otras, establece rentabilidades sobre el capital altísimas, sobre activos revaluados, incluyendo lo que se llama riesgo país dizque para que venga inversión extranjera, que la empresa de transmisión eléctrica ISA invierte en el exterior y en vías en Antioquia, así como la Empresa de Energía de Bogotá invierte en el extranjero. Les sobra tanta plata que no saben qué hacer con ella.
El sector eléctrico es estratégico y no debería haberse privatizado salvo algunos casos puntuales, pero ha primado la ideología neoliberal para beneficio de intereses privados internacionales y en contra de los intereses nacionales.
No se puede decir que el sistema eléctrico colombiano es un ejemplo cuando tiene tarifas muy altas, por ejemplo superiores a las de los Estados Unidos, que son un perjuicio para los bolsillos de los hogares y para la competitividad de los sectores productivos. Razón tienen los industriales, los comerciantes, el sector turístico y la agroindustria de quejarse de los altos costos de la energía eléctrica para competir, ya sea para enfrentarse a las importaciones o para exportar. Los pequeños y medianos industriales pagan el doble de la energía eléctrica que en los Estados Unidos, y para los hogares ocurre algo similar. Esto no tiene sentido en un país rico en recursos naturales. Y lo mismo sucede con los combustibles de todo tipo. Y esto obedece a una ceguera de los economistas ortodoxos que están imponiendo cargas onerosas a la sociedad Colombiana, todo por satisfacer una determinada ideología económica equivocada.
ISAGEN es la tercera empresa generadora d Colombia
Del total de capacidad instalada de Colombia en 2013, de 14.368 megavatios, ISAGEN cuenta con 2212 megavatios, es la tercera generadora después de EPM y EMGESA. Estas tres empresas representan el 58,4% de la capacidad generadora. Si se agrega la capacidad generadora de GECELCA en la Costa Atlántica, considerando sus contratos con TEBSA, para un total de 2289 megavatios, estas cuatro empresas son poseedoras del 74,3% de la capacidad generadora, es decir, que es un sector muy concentrado, que de acuerdo con la teoría económica podría darse la manipulación de los precios si no se controla muy bien.
Adicional a los 2212 megavatios de capacidad actual, está para entrar en operación en 2014 HIDROSOGAMOSO, con 820 megavatios, proyecto que no se habría realizado si ISAGEN hubiera estado en manos privadas, pero que hay que recordar fue motivo de presiones por el departamento para que se realizara, un proyecto con parámetros técnicos y económicos adecuados. Imaginémonos que habría pasado con ISAGEN en manos de españoles, italianos, ingleses o estadunidenses. EMGESA, empresa generadora en que la EEEB es dueña del 51%, privatizada en 1997, adquirida por ENDESA de España, solamente en 2012 comenzó a construir el proyecto hidroeléctrico de El Quimbo, en el Huila. Prefirió dedicarse a descapitalizar la empresa y a enviar todas las utilidades a su casa matriz en España antes que invertir en Colombia.
No hay fundamentos serios para privatizar ISAGEN
El único argumento del gobierno para vender su participación en ISAGEN es la necesidad de obtener recursos para dedicarlos al sector de infraestructura vial. Según el Ministro de Hacienda, con esta venta se obtendrían 4,5 billones de pesos.
No es la primera vez que se intenta vender ISAGEN como ISA. En el gobierno de Andrés Pastrana se intentó vender estas dos empresas,
No hay razones técnicas ni económicas para vender la participación del gobierno nacional. Es una empresa bien manejada, con utilidades en 2012 de más de 220.000 millones de pesos, por lo cual las razones que daban los neoliberales para privatizar empresas estatales porque eran ineficientes no existen para ISAGEN.
ISAGEN debe permanecer bajo el control público por las siguientes razones:
1) . Es una garantía para controlar los precios en un sector oligopólico,
2) para atender emergencias, porque es más fácil ordenar a una empresa pública instalar plantas de urgencia,
3) para invertir en proyectos regionales, con un sentido de desarrollo que no lo haría una empresa privada.
4) para desarrollar la hidroelectricidad. Los privados y, especialmente, los extranjeros, no invierten en centrales hidroeléctricas, ellos quieren proyectos de rápida maduración como las turbogases y si acaso plantas térmicas de carbón. A ellos les gusta las empresas establecidas, las que pueden dar inmediatamente utilidades.
5) Porque los bienes y servicios requeridos por esta empresa pueden ser de producción nacional. Este es un problema grave hoy porque la ingeniería nacional está desapareciendo por los TLCs y las privatizaciones.
Muy loable invertir en vías, pero los recursos pueden provenir de otras fuentes como:
- Endeudamiento del gobierno, que no es alto en Colombia, que se pagaría con las utilidades de ISAGEN;
- reducir la corrupción, que fácilmente podría ser de 10 billones de pesos anuales,
- aumentar los impuestos al sector minero porque son bajos,
- y hacer la paz, que podría ahorrar 10 billones de pesos anuales al presupuesto nacional.
Es decir, recursos potenciales es lo que existe, más de 30 billones anuales, para un gran plan vial, si efectivamente se hace, y al utilizar las utilidades de la empresa ISAGEN para esta actividad, se continuaría con un activo muy rentable de una empresa que seguiría construyendo o instalando plantas de generación de tipo térmico o hidroeléctrico, con utilidades crecientes que se quedan en el país y entran a las arcas del gobierno central.
Después de ISAGEN, ISA y ECOPETROL
Lo grave de la privatización de ISAGEN, si se permite, es que después siguen ISA y ECOPETROL, con las mismas justificaciones, inversión en vías, u otras, inversión en educación y salud. En el gobierno de Álvaro Uribe se inició la venta de 10% de las acciones de ECOPETROL y se planteó seguir con esta estrategia, que el actual gobierno quiere hacerlo una realidad. De ahí que impedir que se entregue ISAGEN es clave para que no se continúe este camino con las pocas empresas estatales que aún existen. Es una visión de muy corto plazo, que no mira hacia el mediano y largo plazo, la importancia de tener activos tan valiosos, muy rentables para el gobierno.
Hay que oponerse a la privatización de ISAGEN. Utilizar todos los mecanismos legales y de protesta pacífica, como salir a la calle, y rechazar el voto a los senadores y representantes que apoyen esta idea.
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